viernes, 17 de octubre de 2014

No es lo mismo ser bueno, que ser incapaz de ser malo. No es lo mismo ser pacífico, que ser cobarde. No es lo mismo ser casto, que ser impotente o reprimido. No es lo mismo ser humilde, que ser incapaz de valorarte a ti mismo. No es lo mismo perdonar, que dejarte pisotear, incapaz de defenderte. No es lo mismo estar al servicio del prójimo, que servirte del prójimo para parecer virtuoso…



 






 






 



 

 


 



 








 



 


 

 
 

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